La primera parte de esta gira de incidencia internacional se desarrolló en la capital de Bélgica, donde están presentes gran parte de las instituciones de la Unión Europea, y fue protagonizada por dos defensoras mexicanas de distintos territorios, que enfrentan realidades complejas y diferentes, pero que comparten retos y, sobre todo, fuerza y voluntad en la defensa de la naturaleza, sus territorios y sus comunidades.

Por un lado, participó Nuria Yamada, integrante del Movimiento por la Defensa del Bosque y Cuencas de Agua de Tancítaro (MODEBOCU), organización de base comunitaria dedicada al monitoreo socioambiental, el acompañamiento de proyectos ciudadanos de interés público y la mediación entre la población local y los productores agrícolas. Su meta central es incidir en la construcción de un Estado con equilibrio ambiental y económico, donde la lógica de mercado no destruya el paisaje ni profundice la desigualdad social. Su lucha se basa en la defensa del bosque y el medio natural en un estado, Michoacán, caracterizado por monocultivos, como el del aguacate, y la violencia presente por parte de estructuras del crimen organizado que operan en la región, y que impactan de manera significativa en las personas y comunidades que defienden derechos humanos, colectivos y comunitarios. Por desgracia, existen muchos ejemplos de estos impactos, como es el caso de la desaparición y asesinato del defensor Eustacio Alcalá, las desapariciones de los defensores José Gabriel Pelayo y José Luis Silva, o la detención de María Cruz Paz, defensora purépecha.
Por otro lado, María Auxiliadora Haro, originaria del municipio de Ures, Sonora, quien es integrante de Pueblo Unido en Defensa de la Cuenca del Río Sonora. Pueblo Unido surgió en defensa del Rio Sonora (el cual ha sido impactado por la contaminación originada, desde el año 2014, por vertidos tóxicos relacionado con actividades mineras), por su oposición a la construcción de presas de almacenamiento de agua en el propio Río Sonora . Dicho río no tiene un flujo continuo al ser un río de temporal, por lo que la construcción de estas presas supondría, en palabras de Pueblo Unido, que les dejarían sin el agua para poder beber y vivir dignamente. Ambas defensoras, por su legítima defensa de derechos y del medioambiente, han experimentado riesgos hacía su vida, integridad y en contra de su legítima labor, como deslegitimación, amenazas y agresiones. Esto ha llevado a que, en algunos casos, ellas y otras compañeras de sus colectivos cuenten con medidas gubernamentales para la protección por su labor y su seguridad, y también que se hayan acercado a PBI para solicitar apoyo y acompañamiento internacional. Durante esta primera semana ambas defensoras pudieron reunirse con instituciones europeas como el Servicio Europeo de Acción Exterior (EEAS en inglés) o el Comité Económico y Social Europeo (CESE), así como con organizaciones de la sociedad civil y personas defensoras de otros territorios y latitudes.

Estos encuentros tuvieron varios objetivos. Uno de los principales fue tener un mayor entendimiento de las conexiones que existen entre las situaciones que enfrentan en sus territorios con las políticas de la Unión Europea, como la estrategia de inversión Global Gateway o la implementación de las Directrices de Apoyo a Personas Defensoras de Derechos Humanos de la Unión Europea. Desde la Red Eulat se compartieron los análisis que han hecho sobre esto, las implicaciones que tiene para la defensa de los derechos humanos en México y, posibles acciones y estrategias a llevar a cabo para garantizar el respeto de los derechos de las comunidades. Con defensoras de Papúa Occidental y compañeras de PBI en Bélgica, se crearon y fortalecieron redes de apoyo mutuo, se intercambió acerca de sus respectivas luchas y se reforzó la solidaridad internacional entre personas, comunidades y pueblos que se encuentran muy alejadas entre sí pero que comparten los mismos anhelos de respeto y cuidado del medio natural y de las personas que luchan cada día por ello. Ante las instituciones europeas se visibilizaron los contextos en los que María y Nuria ejercen la defensa de derechos humanos, las preocupaciones existentes, las luchas específicas de cada una de ellas y también, algunas peticiones y recomendaciones para que puedan implementarse con el objetivo de fortalecer los Derechos Humanos en los territorios, pero también en la acción exterior de la Unión Europea. Entre estas destacaríamos las siguientes: En el marco de la relación reforzada entre México y la Unión Europea por medio de la firma el pasado mes de mayo del Acuerdo Global Modernizado y el Acuerdo de Comercio Interior, se tengan presentes los posibles impactos negativos en las personas y comunidades que defienden derechos, así como en el medioambiente, de inversiones financiadas a través del Global Gateway y de productos priorizados para el comercio como la importación del aguacate, haciendo un llamado a los tres niveles del estado mexicano, y cooperando desde la Unión Europea, a que se fortalezca la implementación de las políticas de protección ya existentes, y la creación de marcos normativos para este objetivo allá donde no existan, como es el caso de Sonora. Igualmente, que la Unión Europea tenga en cuenta las preocupaciones expresadas para ajustar sus normativas, como la Ley de Deforestación, para que el impulso de las inversiones no traiga consigo vulneraciones a los derechos humanos y medioambientales, así como reforzar la participación y seguridad de defensoras y defensores ambientales.
Además, se hizo hincapié en la importancia de que la Unión Europea continúe con sus políticas y acciones en pro de los derechos humanos y de las personas que los defienden, como la Iniciativa ProtejamosSusVoces, la cual se implementa por impulso de la delegación de la UE en México, y que es considerada muy positiva y exportable a contexto similares que pudieron observarse durante la consecución del Foro Regional que se realizó el año pasado con defensoras de otros países de América Latina.
